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Más jóvenes sin pasar por el quirófano

El miedo a la cirugía es un freno para hacerse retoques, pero cada vez hay más alternativas al bisturí

Cuanto antes se actúe, mejores resultados habrá, dicen los especialistas

Con cierta edad, a veces la única opción que da resultados notables es la cirugía

El miedo al bisturí frena a muchos de los que se plantean los retoques estéticos. No querer pasar por el quirófano pesa más que el deseo de una nueva apariencia, que la posibilidad de dar marcha atrás al reloj biológico. Sin embargo, cada vez hay más alternativas a la mesa de operaciones.

Se puede rejuvenecer sin recurrir a la cirugía“, afirma José Luis Martínez-Amo, miembro del Grupo Español de Dermatología Estética y Terapéutica de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). En el encuentro que el grupo acaba de celebrar en Las Palmas de Gran Canaria, el abordaje de las técnicas no quirúrgicas contra el envejecimiento ha sido uno de los temas estrella, precisamente por el creciente interés que despiertan.

Lo ideal, advierte el especialista, es actuar de forma temprana -incluso en la veintena-, antes de que los signos de la edad sean muy patentes porque, “al igual que pasa con un coche, el mantenimiento suele ser mejor que una reparación”. Afortunadamente, continúa, son muchas las estrategias que están disponibles para, en la medida de lo posible, intentar luchar contra el tiempo.

En su opinión, una localización fundamental a tratar es la que rodea a los ojos ya que “está demostrado que cuando miramos a alguien, el 80% de la visión se concentra fundamentalmente en la zona periocular y la boca”. Así, para combatir las bolsas o las ojeras se puede recurrir, entre otras alternativas, a rellenos de ácido hialurónico que pueden complementarse con láser o peelings si es necesario, asegura. “Cuando la técnica se utiliza adecuadamente, los resultados son increíbles. Desaparecen los signos de cansancio”, señala Martínez-Amo.

Retoques periódicos

Al contrario que la cirugía, esta técnica no es definitiva, sino que necesita retoques periódicos cuando la sustancia infiltrada se reabsorbe por la piel (generalmente entre uno y dos años después de su aplicación). “Pero esto debe verse como una ventaja, ya que nos permite adaptarnos a la evolución del paciente y a cómo van envejeciendo otras zonas faciales. Los cambios permanentes a veces son problemáticos”, explica el dermatólogo.

Por otro lado, también es fundamental hacer en un primer momento un “análisis cromático de la piel” y tratar mediante técnicas como la luz intensa pulsada cualquier mancha o alteración pigmentaria presente en la cara, ya que estos son unos de los rasgos que en mayor medida contribuyen a dar un aspecto envejecido, añade.

Para pequeñas arrugas, una opción muy útil, señala el dermatólogo, es el láser de CO2 fraccionado. También la toxina botulínica -el conocido bótox- “es una alternativa muy interesante para las arrugas de expresión”, añade el dermatólogo Antonio Campo, que también ha abordado las distintas técnicas anti-envejecimiento en el encuentro de Las Palmas. “Utilizada adecuadamente, esta técnica es maravillosa. El problema es cuando se aplica en exceso o se usa en zonas que no corresponde”, subraya.

En el tratamiento de la flacidez asociada a la edad y que se aprecia, por ejemplo, en la zona de la mandíbula, también da muy buenos resultados la utilización de ultrasonidos focalizados, añade Campo.

Eso sí, para que esta estrategia sea efectiva, “debe iniciarse cuando la flacidez está empezando a manifestarse, cuando el paciente comienza a notar el descolgamiento”. Además, es necesario repetir periódicamente estas sesiones para notar buenos resultados a medio plazo y no recurrir a un lifting.

Diagnóstico individualizado

La clave del éxito de estos tratamientos, coinciden en señalar ambos dermatólogos, es “realizar un diagnóstico individualizado porque cada paciente presenta un envejecimiento diferente”.

De hecho, ni Martínez-Amo ni Campo consideran que las técnicas citadas sean siempre más ventajosas que la intervención quirúrgica. “Hay que valorar. Algunas cosas, como la laxitud del párpado superior, se pueden mejorar muy poco sin pasar por el quirófano”, señala Martínez-Amo. “A partir de cierta edad, a veces la única opción que va a dar resultados notables es la cirugía“, añade Campo.

Sea cual sea el camino elegido, remarca Martínez-Amo, el objetivo final siempre debe ser que la persona “se vea mejor, pero siga siendo ella misma y su aspecto sea de absoluta normalidad”.

“Muchas veces, en la consulta te encuentras con que te piden unos labios como los de una determinada actriz. Pero ahí, el especialista, debe ver el conjunto de la unidad facial y decir no si el resultado no va a ser bueno”, concluye. “El médico es quien debe decir al paciente hasta dónde hay que tratar y cuándo hay que parar”.

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La aspirina reduce a la mitad el riesgo de sufrir cáncer de hígado y esófago

¡¡Maravillosa aspirina!! Yo la tomo.  dr.Bril

Hace ya 120 años que la aspirina existe como fármaco y hoy es uno de los más vendidos del mundo. A medida que se va haciendo ‘mayor’, más terreno gana. Ha pasado de tener un exclusivo papel analgésico a actuar también en la prevención de enfermedades cardiovasculares e incluso algunos tipo de cáncer. Ahora, una investigación que se presenta esta semana en Barcelona, durante el 25 Congreso de la Unión Europea de Gastroenterología (UEG), desvela que el ácido acetilsalicílico a bajas dosis podría reducir en un 47% la incidencia de cáncer de hígado y esófago.

Estudios previos asociaban una dosis diaria de este analgésico (entre 75 y 100 mg.) con menor riesgo de desarrollar cáncer de colon, de esófago y de estómago. Siempre en personas entre 50 y 65 años y durante un periodo de cinco a 10 años. El efecto antineoplásico más documentado de la aspirina se centra en el cáncer de colon. Según explica Pedro Pérez Segura, responsable del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, “también se ha demostrado que la toma continuada del ácido acetilsalicílico reduce el número de pólipos y retrasa la evolución de pólipos benignos a malignos, incluso mejora el pronóstico de quienes ya han tenido este tipo de cáncer”.

El mecanismo de acción por el que cada vez hay más evidencias del papel antitumoral de la aspirina no está claro del todo. Se creía que la explicación radicaba en el poder antiinflamatorio de este fármaco. Al fin y al cabo, “el cáncer es un proceso de inflamación crónica anormal”, señala Pérez Segura. Sin embargo, las razones podrían ser multifactoriales. “Se ha visto también que la aspirina interviene en algunas vías moleculares del cáncer”. Poco a poco, se van estudiando más.

En la investigación de la Universidad de Hong Kong, tras analizar a una población total de 618.884 personas (una parte tomó aspirina un promedio de siete años y el resto no la usaba), el grupo de científicos observó la toma continuada de bajas dosis de aspirina reducía en un 38% la incidencia de tumores gástricos, en un 34% la del cáncer de páncreas y en un 24% la del cáncer colorrectal.

Cánceres digestivos

“Los cánceres digestivos representan casi un 25% de los tumores en Europa”, apunta Kelvin Tsoi, principal autor del trabajo, realizado en la Universidad de Hong Kong (China). Concretamente, “el cáncer colorrectal, el gástrico y el pancreático se encuentran entre las cinco principales causas de muerte oncológica en el continente europeo”. Los tumores relacionados con el aparato digestivo representan el 30% de los fallecimientos por cáncer.

Aparte de analizar los tumores digestivos, el equipo de Tsoi observó una disminución significativa en otros tipos de cáncer: de pulmón, próstata y leucemia. “Parece que se consolida como antitumoral, aunque aún quedan tumores por estudiar”, apunta el especialista español. De hecho, por ejemplo, en esta investigación no se concluyó este beneficio en los tumores de mama, de vejiga, de riñón o en el mieloma múltiple.

Además de ser un analgésico reconocido, desde 2015, ya se recomiendan dosis bajas de ácido acetilsalicílico para personas de más de 50 años que tengan cierto riesgo cardiovascular. Sólo en esta parte de la población, ya que en el resto, podría provocar úlcera de estómago o trastornos de coagulación, por ejemplo. Según un estudio reciente, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular e ictus en un 37%.

En su papel como antitumoral, aún no hay indicación clara, “aunque sí solemos recomendarla en pacientes con riesgo alto por mutaciones genéticas de cáncer de colon y en personas con pólipos frecuentes”.

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El alcohol provoca 250.000 muertes por cáncer de hígado al año

Muy Interesante!!

Estas bebidas causan la mitad de los fallecidos por este tumor en Europa central y oriental

La relación entre consumo de alcohol y el desarrollo de cáncer es cada vez más evidente para la ciencia, pero no tan conocida entre la población. Entre otras cosas, por los esfuerzos de la industria por confundir a los consumidores. De entre todos los tipos de cáncer, el de hígado es de los que más se asocian con estas bebidas. Y, siendo de los más mortíferos, resulta ser un tipo de tumor que podría causar muchas menos penurias si se actuara debidamente para prevenirlo.

Un exhaustivo análisis del alcance del cáncer de hígado en todo el mundo muestra que en un solo año, 2015, se llevó por delante la vida de 810.000 personas (de 854.000 casos). De estas muertes, en torno al 30% tenían como detonante el consumo de alcohol, según un estudio que publica JAMA Oncology. Esto es, casi 250.000 muertes en los 195 países estudiados, de las que más de 200.000 serían hombres. Aquí es donde el alcohol demuestra ser un factor cultural de mortalidad: el 53% de las muertes por cáncer de hígado de Europa del Este son por culpa de la bebida, el 46% en Europa Central y el 32% en Europa Occidental (más de 15.000 personas).

El cáncer de hígado es el cuarto tipo de tumor que más muertes provoca aunque sus tres causas principales son “altamente prevenibles o tratables”

“La principal importancia de nuestros hallazgos es que el cáncer de hígado sigue siendo una causa importante de muertes por cáncer en muchos países a pesar de la disponibilidad de estrategias preventivas eficaces”, explica a Materia la principal autora del estudio, la doctora Christina Fitzmaurice, de la Universidad de Washington. Casi un tercio de las muertes se deben alcohol, una causa que se podría atajar. Pero es que otro tercio se debe al virus de la hepatitis B y el 21% al de la hepatitis C. “Ahora se puede prevenir la hepatitis B con la vacunación y la hepatitis C se puede tratar con éxito”, señala Fitzmaurice.

El cáncer de hígado es el cuarto tipo de tumor que más muertes provoca globalmente a pesar de que sus tres causas principales son “altamente prevenibles o tratables”, según concluye el estudio.

“El abuso del alcohol sigue siendo un factor de riesgo importante para el cáncer de hígado y los tratamientos actuales para el alcoholismo no son muy eficaces”, lamenta la oncóloga. Fitzmaurice considera que además de desarrollar mejores tratamientos, las estrategias de prevención para el alcohol deben centrarse tanto en la política sanitaria como en la educación. Del estudio se deduce que la incidencia del alcohol como factor detonante ha crecido desde 1990 si se ajustan las variables demográficas.

En los últimos años se ha demostrado que el consumo de alcohol aumenta el riesgo (o la probabilidad) de contraer algunos tipos de cáncer. No todo el que bebe alcohol desarrollará un tumor, pero estudios cada vez más concluyentes muestran que algunos cánceres son más comunes en las personas que beben alcohol, incluso a partir de un consumo moderado. Quienes beben incluso niveles bajos de alcohol tienen mayor riesgo de contraer cáncer de boca, esófago, garganta y mama que las personas que no beben alcohol en absoluto. Los cánceres de hígado y páncreas son más comunes en las personas que beben con exceso.

El estudio muestra que la incidencia del cáncer de hígado ha crecido un 70% en los últimos 25 años, esencialmente debido al envejecimiento y al aumento de la población. Una gran mayoría de los casos se da en países ricos, siendo Japón uno de los más castigados.

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Condenada una bloguera que fingió curarse el cáncer con una dieta

No todo vale en Internet.. “dr.Bril”

 

La australiana Belle Gibson, que publicó un libro y una aplicación móvil con sus consejos, tendrá que pagar 320.000 euros de multa.

Belle Gibson, en una imagen de su perfil de Instagram.

Una bloguera australiana de 25 años que fingió tener cáncer de cerebro y aseguró haberse curado de la enfermedad con terapias naturales deberá pagar 410.000 dólares (320.000 euros) de multa. Belle Gibson ha sido condenada este jueves por fraude por un juzgado federal de Melbourne, en Australia, tras haberse quedado con los beneficios de una aplicación móvil y de un libro de cocina en los que divulgaba una dieta que presuntamente podía curar el cáncer. La creadora de The Whole Pantry (Toda la despensa, en español) había prometido donar ese dinero a organizaciones de beneficencia.

A través de una aplicación móvil y un libro de recetas, Gibson difundía una dieta que, según sostenía, la había ayudado a curar un cáncer de cerebro. Pero Gibson nunca sufrió cáncer. Así lo admitió en una entrevista realizada en 2016 para la revista Australian Women’s Weekly después de que se hiciera público que se había apropiado de los beneficios de The Whole Pantry. “No quiero que me perdonen. Tan solo creo que confesarlo es lo más responsable. Ante todo, me gustaría que le gente dijera, ‘vale, es humana”, manifestó en la entrevista.

La denuncia fue interpuesta el año pasado por el defensor del consumidor del estado de Victoria. Durante el tiempo que ha durado el proceso judicial, Gibson no ha querido defenderse de las acusaciones ni responder a las pruebas contra ella en el juzgado o presentar las suyas propias.

En un principio, el defensor del consumidor de Victoria pidió para la bloguera una multa de 1,1 millones de dólares (unos 930.000 euros). Pero el monto se redujo a 410.000 dólares porque la acusada no podía pagar la cantidad inicial. La multa incluye 230.000 dólares por mentir sobre las donaciones de los beneficios de la aplicación móvil y el libro de recetas, 150.000 dólares por asegurar a una pareja cuyo hijo sufría cáncer cerebral que les daría parte de las ganancias del proyecto, y 30.000 dólares por mentir sobre una donación que iba a realizar para apoyar un evento en el Día de la Madre.

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JETT PLASMA LIFT, RECONOCIDO EN FRANCIA COMO EL EQUIPO DE PLASMA MÁS EFICAZ

laser de plasma -blefaroplastia no ablativa

La AFME (Asociación Francesa de Medicina morfo-Estética y antiedad) publicó recientemente un artículo, escrito por la prestigiosa doctora Catherine de Goursac, donde hablaba de las ventajas de Jett Plasma Lift frente a otros tratamientos de rejuvenecimiento de párpados como la blefaroplastia quirúrgica y frente a otros equipos de plasma.

Desde Medicalio, compartimos esta interesante información que puede ser de gran interés para los especialistas en Medicina Estética y Dermatología. A continuación tenéis el artículo traducidopodéis encontrar el artículo original aquí.

 

El rejuvenecimiento de la mirada con Jett Plasma Lift

 laser de plasma -blefaroplastia no ablativa

La mirada, el espejo del alma

La mirada es una de las primeras cosas que nos llama la atención de una persona. De ella decimos incluso que es el espejo del alma. No obstante, con el paso de los años, esta afirmación se resiente: aparecen arrugas y los párpados superiores e inferiores pierden firmeza, lo que da una mirada cansada y triste.

 

En caso de pérdida de firmeza cutánea moderada en los párpados, ¿cuáles son los tratamientos posibles?

La solución más radical, en especial si la laxitud es importante, es la cirugía: la blefaroplastia quirúrgica, que debe ser llevada a cabo por un cirujano especializado en cirugía estética u oftalmológica, con las consecuencias que esto conlleva. Hospitalización, anestesia local y, a menudo, edemas y hematomas en la zona tratada durante varios días.

En caso de pérdida de firmeza moderada, hasta la fecha veníamos proponiendo una nueva técnica aparecida en Francia hace tres años: el tratamiento con el equipo Plexr, que puede ser practicado por médicos especialistas en Medicina Estética y Dermatología.  El aparato, que no supera el tamaño de un bolígrafo, utiliza la tecnología plasma para llevar a cabo una retracción prácticamente indolora de la piel de los párpados sin efectos secundarios.

¿El principal inconveniente de esta técnica? Únicamente puede tratar la piel a nivel de la epidermis, por lo que los resultados son bastante limitados.

 

Jett Plasma Lift, el tratamiento definitivo

La última novedad en este campo es Jett Plasma Lift, que además de la epidermis, trata la piel a nivel de la dermis, siendo 4 veces más eficaz en términos de retracción cutánea.

Esta técnica de última generación acaba de llegar a Francia. Utiliza la tecnología del arco eléctrico que permite la despolarización de la membrana. A medida que la piel envejece, los intercambios entre las membranas de la piel pierden efectividad. Bajo el efecto de Jett Plasma Lift, el potencial eléctrico original de las células de la piel se restaura, los intercambios se realizan de una manera más efectiva, las células ganan hidratación y la piel se reafirma y rejuvenece desde el interior.

Esta nueva tecnología permite tensar la finísima piel de los párpados superiores e inferiores, con una simple anestesia local, sin cirugía, sin sangrado y sin cicatrices. Los resultados son visibles tan solo una semana después de la sesión y, sobre todo, son duraderos.

 

laser de plasma -blefaroplastia no ablativa

El procedimiento durante la sesión

Una hora antes de llevar a cabo la intervención, el médico aplica una capa de crema anestésica sobre los párpados a tratar. Si el paciente es muy sensible, podrá proponerle respirar un gas relajante que no tiene ningún tipo de efecto secundario (podrá incluso conducir después de la sesión).

Una vez la anestesia ha hecho efecto, el médico barrerá cada párpado con Jett Plasma durante 5-10 minutos, siempre controlando la intensidad de la corriente. El paciente sentirá únicamente una sensación de calor más o menos intensa.

Tras el tratamiento, puede aparecer un pequeño edema (que puede ser tratado con medicación) durante dos días y un eritema que cicatrizará en pequeñas costras que caerán a los pocos días. El tiempo de recuperación total es de unos 7 días.

 

Los resultados

Los resultados son muy satisfactorios tan solo una semana después del tratamiento: el aspecto arrugado de la piel desaparece y la mirada se abre, al ganar de 1 a 2mm de retracción. Es, por lo tanto, una técnica muy interesante para los asiáticos que deseen engrandecer su mirada.

El resultado óptimo se alcanza tres meses después de la sesión. Los resultados duran varios años. En el caso de que fuese necesario, puede volver a realizarse una sesión tras 5 años.

 

Otras indicaciones

Jett Plasma Lift, además de la blefaroplastia no quirúrgica, tiene muchas otras aplicaciones:

  • Eliminación de verrugas
  • Corrección de cicatrices
  • Tratamiento de la queratosis senil
  • Ablación de xantalasmas (depósitos de grasa alrededor de los ojos)

 

Contra-indicaciones:

  • Fototipos oscuros
  • Lesiones cutáneas sobre los párpados

 

Recomendaciones

  • Se recomienda hidratar muy bien la piel tras el tratamiento
  • Está altamente desaconsejado exponerse al sol durante los dos meses posteriores a la sesión
  • Es posible maquillarse desde el día siguiente a la intervención

 

La opinión de la AFME (Asociación Francesa de Medicina morfo-Estética y antiedad)

La blefaroplastia médica permite retraer varios milímetros los párpados superiores y atenuar las arrugas de los inferiores. El tratamiento es apenas doloroso.

 

 

 

 

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'Lifting' con hilos: cuáles funcionan, cuánto duran y qué efectos tienen.

Nosotros los utilizamos cada vez más y con buenos resultados! dr.Bril

 

Vuelven unos viejos conocidos de la medicina estética, reformulados, menos invasivos y más eficaces

Llegaron a finales de los 60, se llamaban hilos de oro y estiraban la piel. Se vendieron como alternativa al lifting, pero ni lo eran ni daban buen resultado. Hoy, los hijos de aquellos son los hilos reabsorbibles, que siguen sin sustituir el estiramiento quirúrgico, pero no conllevan riesgo y tratan la laxitud moderada.

“Lo que más preocupa a las personas con el paso de los años, en lo relativo a lo facial, es la flacidez. De hecho, los tratamientos médico-estéticos más demandados tienen como objetivo retensar la piel y rellenar depresiones”, afirma Petra Vega, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME). Una de las técnicas que responde a esa necesidad es la colocación, a nivel subcutáneo, de hilos reabsorbibles. Estos buscan un estiramiento temporal de la piel.

¿Y cuándo son más demandados? Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE), las visitas a consultas por motivos estéticos repuntan cada año en España un 40%, entre el final del verano y la Navidad. Justo ahora estamos en temporada alta, después la cosa se calma.

“Es un método preventivo, para descolgamientos incipientes como la pérdida de redefinición de la mandíbula. No es para pacientes candidatos a un lifting”
(Javier de Benito, cirujano plástico)

Los hilos reabsorbibles o liftingbiológico, como lo llaman en el sector médico-estético, no es una técnica pionera en el mundo de la medicina estética, aunque ahora nos lo pueda parecer. “Se usan desde hace décadas, pero los primeros no daban buenos resultados. La colocación era compleja y al no estar hechos de material reabsorbible ocasionaban problemas. Eran los llamados hilos de oro, que se vendían como alternativa al lifting“, explica el cirujano plástico y estético Javier de Benito. Lo novedoso es la evolución de los materiales y, sobre todo, la forma en que se colocan.

Lo primero que quieren dejar claro desde SEME es que no es una alternativa menos invasiva al clásico ‘lifting’ (operación quirúrgica que consiste en la disección de colgajos cutáneos de la cara para ganar tersura). El especialista en medicina estética Alberto Morano, vocal de la sociedad, lo explica así: “El efecto tensor de los hilos no tiene nada que ver, ni en cuanto a efectos ni en cuanto a duración. Se trata de un tratamiento moderado con interesantes resultados, pero que no consigue una tensión completa de la piel”. Javier de Benito añade: “Es un método más preventivo, para descolgamientos incipientes como la pérdida de redefinición de la mandíbula. No es para pacientes candidatos a un lifting“.

Duración: 12 meses

Si usted acude a una consulta de medicina estética para interesarse por este tratamiento se puede encontrar con dos alternativas: hilos PDO (de polidioxanona) o hilos Silhouette Soft (de ácido poliláctico). Ambos están elaborados con material reabsorbible y tienen resultados temporales. Los primeros son del mismo material que los hilos de sutura para cirugía cardíaca, y los hay de dos tipos: lisos o espiculados (presentan pequeñas púas microscópicas que los envuelven).

Los lisos están indicados para casos de flacidez muy, muy leve. Su efecto tensor se consigue por bioestimulación, pero no ejercen tracción mecánica. Producen una fibrosis (inflamación del tejido subcutáneo) que hace que se revitalice la piel temporalmente, y se introducen con una aguja guía. Los espiculados son más resistentes y sirven para tratar flacidez moderada; estos se introducen con una fina cánula y quedan sujetos gracias a las espículas”, explica el doctor Miguel Aragón, director de la clínica Maux (Madrid) y María Auxiliadora (Sevilla y Écija). En ambos casos, la fibrosis que genera el hilo es la que crea el efecto. “Y ambos funcionan creando una malla bajo la piel que estimula la producción de colágeno. Se coloca una cantidad elevada por sesión, de 30 a 50 hilos, para crearla”, especifica Morano.

En el caso de los hilos de ácido poliláctico (o hilos Silhouette Soft), el tratamiento consigue una tracción mecánica que, literalmente, tira de la piel hacia arriba. “Se logra porque cada hilo lleva un pequeño cono en el extremo, reabsorbible también, que se queda anclado al tejido. Se colocan con una aguja. El número de hilos depende de la necesidad del paciente, pero, por ejemplo, si se quiere elevar la ceja se pondría uno por ojo; y para la flacidez del cuello se introducen tres o cuatro. Este tipo de hilos trata el descolgamiento moderado y el efecto tensor es mayor que en los de polidioxanona”, precisa De Benito.

La duración del tratamiento es similar en los dos casos, según la SEME: alrededor de 12 meses. La absorción del material introducido varía según el procedimiento elegido. Los de polidioxanona tardan seis meses en desaparecer, aunque no sus efectos. Y en cuanto a los de poliláctico, “en 11 meses el 75% del material del cono ya está reabsorbido. En la zona se forma una cápsula fibrosa, una especie de cicatriz interna que sigue proporcionando fijación al tejido”, aclara el cirujano.

Cualquiera de estos tipos de hilo se coloca en consulta con anestesia local y, según algunas pacientes, tras la intervención “se nota molestia, pero no dolor”. El doctor Morano concluye: “Es un tratamiento eficaz, pero conviene conocer sus resultados y no crear falsas expectativas. Es una técnica sencilla y con pocos efectos secundarios”. El precio varía en función del número de hilos, pero a partir de 400 euros ya se puede plantear elevar esas pequeñas derrotasque la cara muestra con el paso de los años, con aguja (y sin dedal).

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¿Qué le pasa a tu cuerpo cuando estás estresado?

El estrés puede ser positivo, ya que la respuesta a él nos ayuda a estar alerta, motivados y centrados en la tarea que nos ocupa. Pero causa estragos en nuestro sistema inmunitario

 

Todos experimentamos estrés de vez en cuando. Es algo que forma parte de los altibajos emocionales de la vida. Las fuentes del estrés son muchas. Puede tener su origen en nuestro entorno, en nuestro cuerpo, o en nuestros propios pensamientos y en cómo vemos el mundo que nos rodea. Sentirse estresado en momentos de presión, como la época de exámenes, es de lo más natural, pero estamos diseñados psicológicamente para lidiar con ello y reaccionar.

Cuando nos sentimos sometidos a presión, nuestro sistema nervioso manda instrucciones al cuerpo para que libere hormonas del estrés, como adrenalina y cortisol, que producen cambios fisiológicos con el fin de ayudarnos a hacer frente a la amenaza o al peligro que vemos cernerse sobre nosotros. Es lo que se llama “respuesta de estrés” o reacción “de lucha o huida”.

En realidad, el estrés puede ser positivo, ya que la respuesta a él nos ayuda a estar alerta, motivados y centrados en la tarea que nos ocupa. Normalmente, cuando el estrés se atenúa, el cuerpo recupera el equilibrio y volvemos a sentirnos tranquilos otra vez. Pero cuando experimentamos estrés demasiado a menudo o durante demasiado tiempo, o cuando los sentimientos negativos son superiores a nuestra capacidad de salir adelante, aparecen los problemas. La activación continua del sistema nervioso ‒al experimentar la “respuesta de estrés”‒ provoca el desgaste del organismo.

Cuando estamos estresados, el sistema respiratorio sufre el efecto inmediatamente. Nos suele costar más respirar y lo hacemos más deprisa en un intento de llevar rápidamente sangre rica en oxígeno al cuerpo. Aunque a la mayoría de nosotros esto no nos supone ningún problema, sí puede serlo para las personas con asma, que pueden tener sensación de falta de aliento y esforzarse por aspirar suficiente oxígeno. También puede provocar que la respiración se acelere y sea superficial, de manera que el aire aspirado sea mínimo, lo cual puede desembocar en una hiperventilación. La probabilidad de que esto ocurra es mayor si la persona es propensa a la ansiedad y los ataques de pánico.

El estrés causa estragos en el sistema inmunitario. El cortisol liberado en el organismo inhibe tanto este sistema como las vías inflamatorias, así que nos volvemos más vulnerables a las infecciones y a las inflamaciones crónicas. Nuestra capacidad de defendernos de la enfermedad se reduce.

El sistema inmunitario, músculoesquelético y endocrino sufren los efectos del estrés

El sistema músculoesqueléticotambién sufre los efectos. Los músculos se tensan, lo cual es la manera natural que tiene nuestro cuerpo de protegernos de las heridas y el dolor. La tensión muscular repetida puede provocar molestias y dolores en el cuerpo, y cuando esto ocurre en los hombros, el cuello y la cabeza, puede resultar en cefaleas y migrañas por tensión.

También se producen efectos cardiovasculares. Cuando el estrés es agudo (en ese preciso momento), la frecuencia cardíaca y la presión sanguínea suben, pero vuelven a la normalidad una vez este ha pasado. Si se experimenta estrés agudo repetidamente o si el estrés se convierte en crónico (si se prolonga durante un periodo largo de tiempo), puede provocar daños en las venas y las arterias. Esto incrementa el riesgo de sufrir hipertensión, ataques al corazón o infartos.

El sistema endocrino sufre igualmente. Este sistema desempeña un importante papel en la regulación del estado de ánimo, el crecimiento y el desarrollo, la función de los tejidos, el metabolismo y los procesos reproductivos. El metabolismo resulta afectado. El hipotálamo está situado en el cerebro y cumple una función clave en la conexión del sistema endocrino con el sistema nervioso. Las señales de estrés procedentes del hipotálamo disparan la liberación de las hormonas del estrés cortisol y epinefrina, y el hígado produce azúcar sanguíneo (glucosa) para abastecernos de energía que nos permita enfrentarnos a la situación estresante. La mayoría de la gente reabsorbe la glucosa suplementaria cuando el estrés disminuye, pero para algunas personas esto supone un mayor riesgo de sufrir diabetes.

Podemos tener problemas con el sistema reproductivo

El estrés puede tener desagradables efectos gastrointestinales. Podemos sufrir ardor de estómago y reflujo ácido, especialmente si hemos cambiado los hábitos alimentarios para comer más o menos, o hemos aumentado el consumo de alimentos grasos o dulces. La capacidad del intestino de absorber los nutrientes de lo que comemos se puede reducir, y podemos padecer dolor de estómago, hinchazón y náuseas, diarrea o estreñimiento.

Asimismo, podemos tener problemas con el sistema reproductivo. En el caso de los hombres, el estrés crónico puede afectar a la producción de testosterona y esperma. Incluso puede provocar disfunción eréctil o impotencia. Las mujeres pueden sufrir cambios en el ciclo menstrual y más síntomas premenstruales.

El estrés y la mente

El estrés puede tener un notable efecto en el bienestar emocional. En la vida diaria es normal experimentar altibajos emocionales, pero cuando estamos estresados puede que nos sintamos más cansados, tengamos cambios de humor o nos sintamos más irritables de lo normal. El estrés provoca hiperexcitación, lo cual supone que podemos tener dificultades para dormir o para quedarnos dormidos, y tal vez que pasemos la noche en vela. Esto es perjudicial para la concentración, la atención, el aprendizaje y la memoria, todo lo cual es especialmente importante en época de exámenes. Los investigadores han relacionado la falta de sueño con los problemas crónicos de salud, la depresión e incluso la obesidad.

La manera en que nos enfrentamos al estrés tiene otro efecto indirecto en nuestra salud. Cuando está sometida a presión, la gente puede adoptar hábitos perjudiciales, como fumar, beber demasiado alcohol o tomar drogas para aliviar el estrés. Pero estos comportamientos son maneras inadecuadas de adaptarse y solo traen más problemas de salud y más riesgos para la seguridad y el bienestar personal.

Así que aprenda a manejar su estrés antes de que este lo maneje a usted. No hay más que mantenerlo bajo control. Tener algo de estrés en la vida es normal, y una pequeña dosis puede ayudarnos a estar alerta, motivados, centrados, llenos de energía e incluso entusiasmados. Tome medidas positivas para canalizar eficazmente esa energía y rendirá más, logrará más cosas y se sentirá bien.

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A más educación, menos infartos

Prolongar los años de enseñanza se asocia a un menor riesgo de enfermedad coronaria

Un estudio analiza datos genéticos para establecer dicha relación

Aprender a vivir tras un infarto

Que España sea el segundo país de la Unión Europea con la tasa más alta de abandono escolar, y que la enfermedad cardiovascular sea la principal causa de muerte en nuestro país -con casi un 30% de los fallecimientos- podría estar más relacionado de lo que pudiera parecer en un primer momento.

Un nuevo estudio, publicado esta semana en la revista British Medical Journal y liderado por el investigador Taavi Tillman, revela que alargar 3,6 años la educación podría suponer una reducción del 27% en el riesgo de padecer enfermedades coronarias. Anteriormente, décadas de investigaciones observacionales habían asociado que factores socioeconómicos, como un mayor nivel educativo, estaban relacionados con una mayor probabilidad de padecer infartos.

Uno de los científicos implicados en el trabajo, Julien Vaucher, explica que el problema de los estudios tradicionales es que la asociación entre un factor de riesgo y una enfermedad «puede estar sesgada» por otros componentes.

No obstante, este trabajo establece una relación causal por lo que supone la mayor evidencia de la existencia de este vínculo. Para llegar a esta conclusión, los investigadores -de la Universidad College London, la Universidad de Oxford (ambas en Reino Unido) y la Universidad de Lausanne (Suiza)- analizaron 112 estudios previos en los que aparecían 162 variantes genéticas asociadas a la educación de más de 540.000 personas de varios países de Europa y Estados Unidos, cuyos datos se obtuvieron de diversos bancos de datos genéticos.

Otros factores asociados

«Nuestros resultados mostraron que una educación más extensa se asocia con menor tabaquismo, menor índice de masa corporal y un mejor perfil de colesterol en sangre», añade Vaucher. Por lo tanto, estos factores de riesgo bien conocidos en el desarrollo de enfermedades coronarias pueden explicar parte de esta relación, aunque el investigador matiza que el vínculo no puede esclarecerse «al completo»por estas causas.

«La parte que no conocemos sigue siendo un misterio», indica, por lo que los estudios futuros «deberían centrarse en cómo operan esos 162 marcadores genéticos para entender mejor la asociación entre la educación y la salud del corazón».

El investigador también añade que los determinantes genéticos que inciden en la predisposición a completar más años de educación «sólo explican en torno al 3% del rendimiento escolar, así que no se puede predecir quién estudiará durante más tiempo sólo teniendo en cuenta esos 162 marcadores».

En cualquier caso, recalca que establecer una «evidencia definitiva» no será fácil, ya que la brecha entre que se finalizan los estudios y aparece la enfermedad cardíaca suele ser de 40 o 50 años. «No sería posible llevar a cabo un estudio clínico durante tanto tiempo».

Debate político

Una de las finalidades de este estudio también ha sido fomentar el debate político sobre el incremento de los años de estudio para mejorar la salud pública. «Cualquier esfuerzo por aumentar la escolarización debería estar acompañado de un control exhaustivo para recoger los beneficios para la salud», señala Vaucher.

La asociación confirmada en este trabajo se refleja en diferentes poblaciones, incluida la española, según explica el Dr. Roberto Elosua Llanos, representante en el Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular de la Sociedad Española de Epidemiología e investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas de Barcelona.

Este experto señala que mejorar el nivel de educación de la población disminuye el riesgo de enfermedad cardíaca porque «desarrolla un espíritu más crítico» con el volumen de información que nos llega hoy en día. Además, tener estudios superiores también se relaciona con mejores empleos y sueldos, lo que se traduce en un acceso superior a la sanidad o mayor calidad en los alimentos, por ejemplo. «El nivel de educación no siempre está relacionado con los años de estudio, sino que la calidad de la enseñanza sea la adecuada», subraya Elosua.

El presidente de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardíaca de la Sociedad Española de Cardiología, el Dr. Manuel Abeytua, indica que “la enfermedad de la evolución coronaria es de alrededor de 50 años, por lo que también hay que tener en cuenta los cambios de alimentación, en los hábitos de vida y la actividad física”.

Tradicionalmente, desde el punto de vista social, el riesgo de enfermedad coronaria se ha afrontado «desde la renta per cápita o desde el nivel de educación, y ambos son indicadores paralelos», explica el presidente de la FundaciónEspañola del Corazón, el Dr. Carlos Macaya.

«Las comunidades autónomas con menor renta per cápita suelen ser las que peor paradas salen en cuanto a niveles de colesterol del malo, como sucede con Canarias, Andalucía o Extremadura». En el lado contrario, Madrid, País Vasco y Navarra son las que más renta tienen por habitante y menores cifras de colesterol perjudicial.

«Son aspectos de las enfermedades que nos deben recordar que no sólo se arreglan dando fármacos, sino que algunas tienen una implicación social», concluye el experto.

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Los inesperados beneficios de la dieta de hace un millón de años

Cada vez más pruebas indican que cuanto más rica y diversa sea la comunidad microbiana del intestino, menor será el riesgo de enfermar. La dieta es clave para conservar la diversidad, como quedó demostrado de manera asombrosa cuando un estudiante de grado siguió una dieta de McDonald’s durante 10 días, y al cabo de cuatro nada más experimentó un descenso significativo de la cantidad de microbios beneficiosos. Diversos estudios de amplio alcance sobre humanos y animales han arrojado resultados similares.

El microbioma del intestino es una comunidad enorme formada por millones de bacterias que tiene una influenciadecisiva en el metabolismo, el sistema inmunitario y el estado de ánimo. Estos hongos y bacterias habitan hasta el último recoveco del tracto gastrointestinal. La mayoría de este “órgano microbiano”, que pesa entre uno y dos kilos, está situado en el colon (el tramo principal del intestino grueso).

Normalmente, los mayores cambios microbianos se observan en personas con mala salud y un microbioma poco diverso e inestable. Lo que ignorábamos era si un microbioma intestinal sano y estable podía mejorar en tan solo unos días. La ocasión de comprobarlo se presentó de manera poco corriente cuando mi compañero Jeff Leachme invitó a hacer un viaje de estudio a Tanzania, donde él había vivido y trabajado con los hadzas, uno de los últimos grupos cazadores-recolectores que quedan en África.

Actualmente mi microbioma está considerablemente sano, y mi diversidad intestinal –un parámetro que refleja el número y la abundancia de las diferentes especies y constituye la mejor medida general de una buena salud– era la más alta de las 100 primeras muestras que analizamos dentro del proyecto MapMyGut. Una diversidad alta se asocia con un riesgo bajo de sufrir obesidad y muchas enfermedades. Los hadzas tienen una de las diversidades más ricas del planeta.

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Cazadores hadza. JEFF LEACH

Jeff trazó el plan de investigación. Me propuso que, durante mi estancia en el campamento del proyecto, pasase tres días comiendo todo lo que pudiese como un cazador-recolector. Tenía que medir los microbios de mi intestino antes de salir para Tanzania, mientras estaba con los hadzas, y después de mi regreso a Reino Unido. No me estaba permitido lavarme ni usar toallitas con alcohol, y se esperaba de mí que cazase y recolectase con los hadzas lo más posible, lo cual incluía entrar en contacto con las heces sueltas de niños hadzas y de babuinos rondando por ahí.

Para ayudarnos a grabar el viaje me acompañaba Dan Saladino, el intrépido presentador y productor del espacio The Food Programme de la cadena BBC Radio 4, que estaba preparando un especial sobre los microbios de los hadzas.

Tras un largo y agotador vuelo al aeropuerto monte Kilimanjaro de Tanzania, pasamos la noche en Arusha, una ciudad del norte del país. Antes de ponernos en camino a la mañana siguiente, produje mi muestra de heces de referencia.

Después de ocho horas de viaje en Land Rover por pistas llenas de baches, llegamos a nuestro destino. Jeff nos llamó por señas para que subiésemos a lo alto de una roca enorme y presenciásemos el más maravilloso de los atardeceres sobre el lago Eyasi. Allí, a un tiro de piedra del famoso yacimiento paleontológico de la garganta de Olduvai y con la imponente llanura del Serengueti al fondo, Jeff nos explicó que nunca estaríamos tan cerca de nuestro hogar en cuanto miembros del género Homo como en el lugar en el que nos encontrábamos en ese momento.

Una dieta de un millón de años

Los hadzas salen a buscar los mismos animales y las mismas plantas que los humanos han cazado y recolectado durante millones de años. Cabe destacar que el baile de microbios humanos que se interpretó en esas tierras durante miles de millones de años probablemente determinó ciertos aspectos de nuestro sistema inmunitario y nos hizo ser como somos en el presente. La importancia de estar en el país de los hadzas no se me escapaba.

A diferencia de los miembros de esta tribu, que duermen alrededor de una hoguera o en cabañas, a mí me dieron una tienda y me dijeron que cerrase bien la cremallera porque había escorpiones y serpientes. Si tenía que salir de noche a hacer pis debía tener cuidado en dónde pisaba. Tras una noche de sueño interesante pero inquieto, me habían recogido un buen montón de vainas de baobab para el desayuno.

El fruto del baobab constituye la base de la dieta hadza. Rebosa vitaminas, sus semillas contienen grasas y, por supuesto, tiene importantes cantidades de fibra. Estábamos rodeados de baobabs que se extendían en la distancia hasta donde me alcanzaba la vista

El fruto del baobab constituye la base de la dieta hadza. Rebosa vitaminas, sus semillas contienen grasas y, por supuesto, tiene importantes cantidades de fibra. Estábamos rodeados de baobabs que se extendían en la distancia hasta donde me alcanzaba la vista. Sus frutos tienen una cáscara dura, parecida a la del coco, que se rompe con facilidad dejando ver una carne blanquecina que envuelve una semilla rica en contenido graso. Los altos niveles de vitamina C le dan un intenso e inesperado sabor cítrico.

Los hadzas mezclaron los trozos blancuzcos con agua y lo removieron todo enérgicamente con un palo durante dos o tres minutos hasta que se convirtió en unas gachas densas y lechosas que filtraron –o algo parecido– en un tazón para mi desayuno. La bebida era sorprendentemente agradable y refrescante. Como no estaba seguro de qué más iba a comer el primer día, me bebí dos tazones, y de repente me sentí saciado.

Mis siguientes tentempiés fueron las bayas silvestres que crecían en muchos de los árboles que rodeaban el campamento. Las más abundantes eran los pequeños kongorobi. Estos refrescantes frutos, ligeramente dulces, tienen 20 veces más fibra y polifenoles que las variedades cultivadas, lo cual constituía un poderoso alimento para mi microbioma intestinal. Almorcé tarde unos cuantos tubérculos ricos en fibra que las recolectoras habían desenterrado con la ayuda de un palo afilado y habían echado al fuego. En este caso costaba más esfuerzo comerlos. Se parecían a un apio duro y terroso. No repetí ni me quedé con hambre, seguramente debido a la cantidad de fibra del desayuno. Nadie parecía preocupado por la cena.

Al cabo de unas horas nos pidieron que nos uniésemos a una batida de caza en busca de un puercoespín, una delicia poco frecuente. Ni siquiera Jeff había probado esa criatura en sus cuatros años de trabajo de campo.

Mujeres hadzas asando unos tubérculos llamados ekwa.ampliar foto
Mujeres hadzas asando unos tubérculos llamados ekwa. JEFF LEACH

Los hadzas habían seguido la pista a dos puercoespines nocturnos de 20 kilos hasta su sistema de galerías en el interior de un termitero. Tras unas cuantas horas de cavar y abrir túneles –evitando cuidadosamente las espinas, afiladas como una hoja de afeitar–, finalmente atravesaron a un par de animales con las lanzas y los sacaron a la superficie. Encendieron una hoguera. Las espinas, la piel y los órganos valiosos fueron separados con mano experta, y el corazón, los pulmones y el hígado cocinados e ingeridos sin demora.

El resto de la carcasa, con su abundante grasa, se transportó de vuelta al campamento para una comida comunal. Su sabor se parecía mucho al del lechón. Los dos días siguientes el menú fue similar. El plato principal incluía damán, un extraño ungulado de espeso pelaje y unos cuatro kilos de peso, parecido al cuy y –precisamente él entre todas las criaturas– emparentado con el elefante.

El postre, recogido de lo alto de un baobab, consistió en la mejor miel dorada que habría podido imaginar jamás, con el añadido de un panal repleto de las grasas y las proteínas aportadas por las larvas. La combinación de grasas y azúcares hacía de nuestro postre el alimento con mayor concentración de energía de la naturaleza, capaz de competir con el fuego en lo que respecta a su importancia para la evolución.

En el país de los hadzas nada se desperdicia ni se mata si no es necesario, pero se come una increíble variedad de especies de plantas y animales (alrededor de 600, la mayoría de ellos pájaros) comparado con lo que comemos en Occidente. La otra cosa que se me quedó grabada fue el poco tiempo que dedicaban a conseguir el alimento. Parecía que no les llevaba más de unas horas al día. Era algo tan sencillo como recorrer un supermercado grande. Caminases en la dirección que caminases, había comida: arriba, encima, y debajo de la tierra.

Aumento de la diversidad del microbioma

Veinticuatro horas después, Dan y yo estábamos de vuelta en Londres, él con sus preciadas cintas de audio y yo con mis queridas muestras de heces. Después de producir unas cuantas más, las envié al laboratorio para que las analizasen.

Los resultados mostraron claras diferencias entre la muestra inicial y las tomadas al cabo de tres días de dieta recolectora. La buena noticia fue que la diversidad microbiana de mi intestino había aumentado ni más ni menos que un 20%

Los resultados mostraron claras diferencias entre la muestra inicial y las tomadas al cabo de tres días de dieta recolectora. La buena noticia fue que la diversidad microbiana de mi intestino había aumentado ni más ni menos que un 20%, y que incluía algunos microbios africanos totalmente novedosos, como los del filo de los sinergistetes.

La mala noticia fue que, transcurridos unos días, los microbios habían vuelto prácticamente al mismo punto en que estaban antes del viaje. Pero habíamos aprendido una cosa importante: por buenas que sean tu dieta y la salud de tu intestino, no son ni de lejos tan buenas como las de tus ancestros. Todo el mundo debería hacer el esfuerzo de mejorar su salud intestinal volviendo a asilvestrar su dieta y su forma de vida. Ser más atrevidos en la cocina diaria y volver a conectarnos con la naturaleza y con la vida microbiana que la acompaña puede ser lo que todos necesitamos.

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Ensayan con éxito en humanos una vacuna personalizada contra el cáncer de piel

Celula cancerígena en división vista a través de un microscopio electrónico SCIENCE

Para cada uno de los pacientes se personalizó la terapia en función del tipo de melanoma que tenían

Aprobado en España un nuevo fármaco para melanoma y cáncer de pulmón

Desde hace décadas, uno de los retos de la investigación oncológica es el desarrollo de una vacuna que “despierte” al sistema inmune del paciente para que identifique a las células cancerosas como “enemigas” y las combata, como haría ante cualquier infección.

Destruir estas células sin dañar las sanas es todo una de las metas. Tratamientos como la quimioterapia lo consiguen pero suelen ser tóxicos.

La inmunoterapia ha demostrado ser una revolución prometedora en este aspecto. No obstante, los tumores que presenta cada paciente tienen unas mutaciones particulares que deben identificarse para poder diseñar vacunas “hechas a medida”.

Esto es lo que han conseguido dos trabajos desarrollados en dos centros, uno en EE.UU. y otro en Alemania, en pacientes con melanoma -un tipo de cáncer de piel.

Aunque aún están en fase I, los ensayos, publicados en la revista Nature, han demostrado que es posible crear un tratamiento adaptado para abordar un tumor individual en el que, además, los efectos secundarios son mínimos.

Cómo funciona la vacuna

Uno de los componentes de las vacunas comunes son los antígenos, una sustancia que estimula la respuesta inmune. Las células cancerosas tienen en su superficie unas moléculas llamadas ‘neoantígenos’, causadas por mutaciones de ADN, algo que no sucede en las células sanas. Estos neoantígenos son el objetivo ideal de los tratamientos inmunológicos contra el cáncer.

De hecho, el motivo de que se eligiese a pacientes con melanoma es que este tipo de cáncer de piel contiene cientos de mutaciones producidas por la exposición a los rayos UVA.

En el estudio dirigido por Catherine J. Wu y Patrick A. Ott, del Instituto Dana-Farber, en Boston (EE.UU.), la vacuna -llamada NeoVax- contenía hasta 20 neoantígenos derivados del tumor de cada paciente. Para crear estas vacunas personalizadas, los autores secuenciaron el ADN de las células de los tumores y de las células sanas de cada individuo para identificar las mutaciones del tumor y determinar los neoantígenos asociados. “Se seleccionaron las mutaciones con más probabilidades de inducir una respuesta inmune”, afirma a EL MUNDO el investigador Ott.

En este estudio, se vacunó a seis pacientes con melanoma a los que ya se les había sometido a cirugía para eliminar el tumor y que tenían alto riesgo de recaída, aunque Ott explica que “probablemente la vacuna personalizada podría funcionar con cualquier tipo de tumor“. Especialmente en aquellos que produzcan muchas mutaciones, como el cáncer de pulmón de los fumadores.

Se les administró cinco dosis de preparación y otras dos dosis de refuerzo 18 semanas después de la cirugía y, 25 meses después de la vacunación, cuatro de los seis individuos no mostraron signos de reaparición.

En los otros dos pacientes el cáncer ya se había extendido a los pulmones. Sin embargo, tras la vacuna, la enfermedad reapareció y entonces comenzaron otro tratamiento con quimioterapia. Tras ello, en ambos pacientes los tumores desaparecieron y siguen libres de la enfermedad.

Seguridad de la vacuna

Otra de las ventajas que ha demostrado esta vacuna es su seguridad, que era uno de los objetivos de este ensayo. “Entre los efectos secundarios sólo hemos identificado leves reacciones de la piel en la zona de la vacunación, fiebre transitoria y otros síntomas similares a los de la gripe”, señala este autor, además de fatiga o sarpullidos.

El estudio llevado a cabo en Biopharmaceutical New Technologies de Alemania y dirigido por Ugur Sahin, se desarrolló una vacuna basada en el ARN (ácido ribonucleico) dirigida a unos antígenos llamados “neo-epitopes”. Probada en 13 pacientes, ocho de ellos siguieron libres de la enfermedad durante los 23 meses posteriores al tratamiento.

Aunque el número de personas tratadas en ambos estudios es pequeño, los resultados indican que tiene “potenciales beneficios”.

Segunda fase

Ahora está en curso la segunda fase del ensayo. “En esta ocasión recibirán la vacuna personalizada pacientes con melanoma, cáncer de pulmón o de vejiga junto con el Nivolumab”, indica Ott. Este último medicamento, aprobado para su comercialización en España desde febrero de 2016, se utiliza principalmente para reducir el tamaño de los tumores de los pacientes.

Para Ott uno de los principales retos a la hora de abordar este tipo de terapias es el propio hecho de desarrollar una vacuna individual para cada paciente. “Hace que el proceso sea mucho más complejo, requiere más tiempo y un trabajo más intenso que el de productos ya disponibles como los anticuerpos monoclonales”, indica el experto.

Ott y sus compañeros consideran que los intentos por conseguir una vacuna contra el cáncer no han tenido éxito hasta ahora porque, en general, se han desarrollado con antígenos muy similares a los antígenos presentes en las células normales. Por ello, al sistema inmune le cuesta más responder evitando el daño a estas células sanas.

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